LAUREL: más que un simple condimento

planta de laurel

La zona mediterránea es el sitio en el que se originó el Laurus nobilis, o como se le conoce comúnmente, Laurel. Se trata de un árbol o arbusto perenne que pertenece a la familia de las lauráceas.

Popularmente, sus hojas se usan con el fin de preparar remedios y para dar gusto a alimentos.

El árbol normalmente alcanza la altura entre los 5 y 10 metros. Sus hojas son azuladas, lanceoladas y alternas, tienen consistencia un tanto coriácea y son aromáticas. Miden entre los 3 y los 9 cm de longitud.

Variedades del Laurel

Existen diferentes variedades que aunque se utilizan del mismo modo a nivel de jardinería por su similitud, no todas pertenecen al grupo Laurus y ni siquiera son familia.

Por ende, solo deben usarse las indicadas para los fines culinarios y demás.

Los tres tipos de Laurel que pueden emplearse parta la misma función de gastronomía son el Laurel común, el novocanariensis y el azorica. El resto no gozan de las mismas propiedades.

laurel en flor

Propiedades y beneficios

Posee minerales como calcio, hierro, potasio, sodio y fósforo. Las vitaminas también forman parte de su composición, se hallan las vitaminas B1, B2, B3, B12 y C.

El Laurel también cuenta con componentes activos volátiles como beta-pineno, a-pineno, limoneno, chavicol, chavicol de metilo, mirceno, linalool, eugenol, neral y acetato de geranilo.

Entre los elementos del Laurel, existen dos que son los encargados de brindar su beneficio principal: facilitar la digestión.

Se trata del cineol y el eugenol. Ayudan a prevenir la acidez estomacal, los gases y flatulencias y otras molestias del conducto digestivo.

Tales principios activos también proporcionan la ventaja de estimular y mejorar el apetito, por esto en ciertos cuidados de la fitoterapia se recomienda la ingesta de Laurel antes de las comidas principales a quienes necesitan ganar peso.

Posee propiedades diuréticas y sudorífedas, las cuales son positivas para los riñones, ya que ayudan a eliminar líquidos.

Asimismo, esta cualidad permite no solo expulsar toxinas sino que se reduce la presencia del ácido úrico en el organismo, haciéndola una buena aliada de personas que sufren ataques de gota, problemas circulatorios o enfermedades hepáticas.

Además, cuenta con efectos expectorantes, bactericidas, antisépticos y antiinflamatorios. Se recomienda para el tratamiento de problemas en el aparato respiratorio, como por ejemplo la bronquitis, la gripe o faringitis.

La piel también resulta beneficiada con el Laurel. En caso de dolencias causadas por hongos, quemaduras, abscesos, contusiones, úlceras y acné se puede emplear de forma tópica. Igualmente, para ayudar en la regeneración de la epidermis.

Su contenido en vitamina C es estimulante para la cicatrización.

hoja laurel

Otros usos y aplicaciones

El Laurel también es útil para aliviar infecciones bucales, regular el flujo menstrual (ya sean muy fluidos o reducidos), para aplacar la fatiga, reducir la ansiedad o estrés, reactivar el tono muscular y es beneficioso en casos de arterioesclerosis.

En la cocina el Laurel es un condimento de alto consumo. Es ideal para sazonar y dar un toque diferente en los sabores de platillos y comidas en general.

En España es muy común su uso, pero en muchos países de América también se ha vuelto un ingrediente infaltable en la cocina.

La madera del árbol es bastante dura, por lo que en zonas de España se ha empleado para trabajos de marquetería y taracea.

Contraindicaciones y efectos secundarios

El uso incorrecto del Laurel es el principal causante de efectos adversos en su función.

Se contraindica en mujeres embarazadas, y mientras estén en periodo de lactancia, en personas que sufran de alergias respiratorias y en niños menores de los 6 años de edad.

De igual forma, en personas con hipersensibilidad a los aceites esenciales, pacientes con colitis, gastritis, Parkinson, epilepsia, úlceras gastroduodenales, síndrome de intestino irritable, la enfermedad de Crohn y demás patologías que afecten el intestino o el sistema nervioso.

En el caso de los efectos secundarios, si se consume con mucha frecuencia las infusiones de la planta que sean altamente concentradas, existe la posibilidad de que cause vómitos, náuseas, gastritis o úlceras estomacales.

La ingesta de sus hojas en cantidades excesivas también resulta tóxica.

Además, la planta de Laurel es una de las que producen con más frecuencia la dermatitis de contacto y ciertos fenómenos de fotosensibilización si ocurren periodos de contacto extendido.

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